Vove
Zerpa, Mamaní, Vilca y Huber, en audiencia.

A alguien había que condenar

La Justicia condenó a un comunero tastil por una supuesta agresión al abogado Juan Casabella Dávalos, funcionario provincial y ex funcionario PRO en Buenos Aires. El condenado asegura que ni siquiera estuvo en el lugar del hecho. Al declarar Casabella Dávalos retó al juez.

El pasado 24 de abril el comunero Isidro Amado Mamaní, integrante de la Comunidad Tastil Incahuasi, fue condenado a dos años de prisión en suspenso, en el juicio que se le siguió, señalado por el abogado Juan Casabella Dávalos como una de las personas que lo agredió el 4 de abril de 2014, en el territorio de la Comunidad del Pueblo Tastil Ayllu Valle del Sol. La noticia no es nueva, la práctica de persecución penal contra los pueblos originarios, tampoco.
El juez Francisco Mascarello sorprendió condenando a Mamaní a la pena de dos años de prisión. La sorpresa es porque los otros dos comuneros que estaban siendo juzgados junto con él y por los mismos hechos, Lucio Germán Zerpa y Esteban Vilca, fueron absueltos.
A los tres se los acusaba por lesiones graves y amenazas en perjuicio de Casabella Dávalos. Los tres negaban las acusaciones. Es más, Vilca y Mamaní, que no pertenecen a la comunidad Valle del Sol, afirman que no estuvieron en el lugar el día del hecho, y presentaron testigos que los respaldaron. Inicialmente, Casabella Dávalos también había acusado al dirigente del Pueblo Lule, Félix Aramayo, sin embargo, fue sobreseído en la primera parte de esta causa porque quedó más que claro que tampoco estuvo en el lugar.
Es que el denunciante no identificó a lxs presuntxs autorxs el día de los hechos, sino el día en que los comuneros asistieron a una reunión con el entonces secretario de Derechos Humanos de la provincia, Martín García Cainzo, precisamente, para plantearle la vulneración de derechos que estaba padeciendo la Comunidad Ayllu Valle del Sol, dado que entre el primero y 2 de abril de 2014 un grupo de una veintena de hombres intentó desalojar a la familia de Andrea Quipildor.
La casa de la familia Quipildor está muy cerca de la vivienda del finquero Francisco Jovanovicz, que disputa las tierras a la Comunidad Ayllu Valle del Sol. Lxs comunerxs aseguran que la noche en que intentaron el desalojo, estaba el finquero. Y que había hombres armados, lo que se probó después porque esa noche, la reacción de la comunidad impidió que continuaran con la destrucción de la vivienda de Quipildor y el saqueo de sus muebles. Los agresores huyeron dejando sus vehículos en las cercanías del objetivo que atacaban. Luego, una inspección ordenada por la fiscala actuante, exhibió que en los vehículos había armas de fuego y armas blancas, y hasta una granada.
Precisamente, el incidente por el que Casabella Dávalos denunció a lxs comunerxs ocurrió cuando el abogado y otros cuatro hombres, entre ellos otros dos abogados, intentaban recuperar la camioneta que había dejado Jovanovicz. La Comunidad se negaba a que los sacaran sin orden judicial.
Volviendo al juicio, hubo otra sorpresa al momento de los alegatos, porque recién entonces se supo, al menos para la defensa de lxs comunerxs, a cargo de la abogada Verónica Huber y del abogado Juan Pablo Ochoa, que se había acumulado una causa contra seis policías que estaban el 4 de abril en el Ayllu Valle del Sol, a quienes Casabella Dávalos también denunció, aduciendo que no habían evitado la supuesta agresión que sufrió. Estaban acusados de incumplimiento de los deberes de funcionario público; todos fueron absueltxs, cuatro, Luis Gómez, Silvia Fernández, Héctor Ríos, Miguel Antonio Neri, por inexistencia de delitos, y
Mario Mamaní y Leonardo Pistán Tarifa, por el beneficio de la duda.
Los fundamentos del fallo se conocieron el pasado 5 de mayo. Nada que ilumine sobre las razones para condenar a uno de los señalados por el denunciante. Tras un recuento de las circunstancias del debate oral, en lo que semeja una simple acta, el juez dedica un párrafo para exponer su convicción sobre la culpabilidad de Mamani: “En virtud de lo antes expuesto (refiriéndose al relato del debate oral) y en atención a los elementos probatorios producidos en el curso de la Audiencia de Debate, se concluye que en la agresión sufrida por Juan Casabella solamente fue reconocido el señor Mamaní, habida cuenta (de) que en la audiencia éste fue identificado como el autor material de la misma (agresión), al igual que en oportunidad de cruzarse con el nombrado, al concurrir el 07 de abril de 2014, a una audiencia en la Secretaría de Derechos Humanos fue nuevamente identificado por el damnificado, por lo que no quedan dudas que fue el causante quien junto a otras personas aún no identificadas por el Ministerio Fiscal los que lo agredieron e infringieron las lesiones constadas”.
Luego el juez afirma que son mentirosos los testigos presentados por Mamaní, que dan cuenta de que ese viernes 4 de abril estuvo en realidad en la ciudad de Salta y no en la Comunidad Ayllu Valle del Sol, en jurisdicción de Campo Quijano. Para Mascarello, estos testigos mostraron un detalle increíble sobre las actividades que realizaron ese día con Mamaní, por lo que considera que no dijeron la verdad.
La defensa de Mamani tiene previsto apelar este fallo.
Casabella Dávalos fue funcionario del gobierno de Salta y del gobierno de María Eugenia Vidal.
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